miércoles, 18 de agosto de 2010

ENAMORARSE O AMAR..

ENAMORARSE O AMAR

 
A veces confundimos nuestros sentimientos por alguien y lo peor es que  nos olvidamos de nosotros mismos por ese alguien; pero ¿es valido a ese punto?Nos ENAMORAMOS cuando conocemos a alguien, por quien  sentimos atraccion y dejamos caer a el o ella las barreras que nos separan de los demás.

Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos
  y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fín! hicimos una conexión con alguien. Este sentimiento nos produce gran placer, hasta la química de nuestro cuerpo cambia, dentro de tí se producen unas sustancias llamadas ENDORFINAS y empezamos a crear fantasias, sueños y pensamientos donde solo tiene cabida la otra persona antes que Dios y nuestra familia y no me dejaran mentir, dormimos pensando en esa persona, nos levantamos pensando, desayunamos almorzamos y terminamos cenando y esa persona se convierte en nuestro mundo.
Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados que bonito es enamorarse pero muchos aca se EQUIVOCAN, porque no llegan a AMAR sino mas bien crean una imagen perfecta de lo que no es la persona.
Cuando estamos enamorados
 nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor verdadero AMAR.
Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados. ¿Que...? Si asi es como lo lees..

Así es,
 El amor requiere conocer a la persona, requiere tiempo y espacio, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación, de lo que ambos tengan y son capaces de dar o de sobrellevar para amarse siempre y no someter la infidelidad o los problemas que un dia los llevan a la Separación, muchos jovenes se ENAMORAN  y dicen somos el uno para el otro casemonos en el camino nos arreglamos porque nos amamos... ufff pues no fijate tienes que aprender a Amar antes de decir SI o NO a una decision para toda una Vida porque donde dejes de estar solo enamorado o mas bien donde vez las debilidades, las diferencias o lo malo de tu pareja entonces posiblemente se acabe el amor es por ello que mucho Cuidado.

No quiere decir que enamorarse no es bueno, al contrario, es maravilloso. Sin embargo, es solo el principio. Muchas personas son adictas a estar enamorados. Terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no era tan perfecta como pensaban.

El verdadero amor no es ciego, simplemente enamorte si te siega lo vez perfecto cuando no lo es,
Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas, puedes ver sus fallas y quieres ayudarle a superarlas. Al mismo tiempo esa persona ve sus propios defectos y los entiende. EL AMOR VERDADERO ESTA BASADO EN LA REALIDAD NO EN UN SUEÑO de que encontraste a tu príncipe azul o a tu princesa encantada.

Encontrastes a tu alma gemela, pero también los gemelos discuten y también tienen diferencias.

Amar es poner en una balanza lo bueno y lo malo
 de esa persona y después igualmente amarla. El amor es una decisión conciente de lo que  cada uno es.

Muchas veces conocemos personas
 que dicen que se enamoraron de alguien y que no puede evitarlo. ¿Que se supone que es una cuestión de suerte? ¿Que se supone que amamos por arte de magia?¿Que se supone que alguien mas tiene poder sobre nosotros?.

De ninguna manera. Puedes sentir una gran admiración por alguien, puede atraerte,puedes desear tener una relación con alguien, puede estar muy agradecido por lo que alguien ha hecho por tí, pero....no le AMAS porque ni siquiera conoces su vida, su caracter supones lo que es pero necesitas conocerlo por un tiempo compartir para saber si  lo amas o simplente te enamoraste viendo un lindo rostro o posiblemente un cuerpo joven y apuesto que en tan pocos años se borrara y se acabara lo que hoy sientes.

El amor nace de la convivencia, de compartir, 
de dar y recibir, de intereses mutuos, de sueños compartidos. Tú no puede amar a alguien que no te ama o que no se interesa en ti.
EL AMOR VERDADERO ES RECÍPROCO por eso esta es la llave del verdadero amor de Amar y vivir la realidad, debes conocer a tu pareja, debes ser sincero (a) con el, debes tener confianza, debes de compartirle tus sueños y fracasos, debes organizar tu tiempo con el y comprenderse mutuamente, no puedes estar atado (a) a ser inferior o sentir que alguien domina tu vida, deben de respertarse el uno al otro y lo mas importante deben de ORAR de conocer cada dia mas a DIOS y bendecir una relacion de noviazgo para cuando tomen la decision de casarse Sabran que han hecho las bases para un VERDADERO MATRIMONIO .

Pero no Empieces mal
No puedes ser novio (a) con una persona que no conoce a Dios que no comparte la misma fe en Cristo Jesus.

Recuerda el dicho todo lo que empieza bien termina bien
y Todo lo que empieza mal termina mal.

No busques a alguien considerando que en el camino va a cambiar que estando juntos todo va a ser distinto si estas con esa mentalidad dejame decirte cuan equivocado (a) estas.

El Verdadero amor, es maduro al paso del tiempo de conocerse y de saber que pueden sobrellevar cada area de sus vidas juntos, sueños, realidades, propositos, estudios, hijos, finanzas, y sobre todo una Vida Espiritual

Bendiciones...

ESTOY LISTA...


Verónica Argüello comenzó el paseo. Fue un paseo fuera de lo común, en camilla y por pasillos iluminados. Un paseo silencioso, llevada por enfermeras en zapatillas. Los que se cruzaban con ella le sonreían débilmente. Sería el último paseo de Verónica, un paseo que se interrumpiría bruscamente en medio del camino. Aquella joven argentina, de apenas catorce años, iba a recibir en Toronto, Canadá, el segundo trasplante de hígado. Estaba grave, muy grave, casi en estado de coma.
A la mitad del paseo de la sala hasta el quirófano, abrió los ojos, miró a su mamá por última vez y le dijo: «Mamá, ya estoy lista.» De allí partió a la eternidad. No logró siquiera llegar a la sala de operaciones.
El caso de esta adolescente enferma conmovió por lo menos a tres países: Argentina, Estados Unidos y Canadá. El hígado no le funcionaba, así que la llevaron desde Buenos Aires, Argentina, país en el que nació, hasta Los Ángeles, California, en busca de un tratamiento apropiado. De Los Ángeles la trasladaron a Dallas, Texas, y de Dallas a Toronto, Canadá, porque tanto en Dallas como en Toronto había especialistas en trasplantes de órganos.
Centenares de personas en los tres países aportaron dinero para su operación. Se pusieron a su disposición los mejores equipos médicos. Y fue la receptora de dos donaciones de hígado, algo extraordinario en esos tiempos. Pero nada de eso dio resultado. En el último pasillo del último hospital, camino a la sala de operaciones, Verónica sonrió, miró a la mamá y le dijo: «Estoy lista», y abandonó el cuerpo.
No se contempla con tanto miedo la muerte cuando se está preparado para morir, cuando el alma está en armonía con Dios al haber aceptado la paz que Cristo hizo por nosotros con Dios al morir en la cruz. Cuando llegamos a disfrutar de esa paz, se anhela más el cielo que la tierra, la vida eterna más que la presente, y a Jesucristo, el Señor y Salvador, más que a ninguna otra persona de la tierra.
Al fin Verónica pudo descansar. Su corazón no daba más. Su cuerpo se quebraba. Su alma se liberó de esa cárcel material. Pero estaba preparada para morir, y morir así no es morir. ¡Es renacer! Es dejar las sombras grises de este mundo para entrar en la luz esplendorosa de la presencia de Cristo.
Esa sufrida joven había aprendido a tiempo la valiosísima lección que Cristo mismo enseñó mediante la parábola de las diez jóvenes solteras: «Las jóvenes que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas. Y se cerró la puerta —dijo el Señor—. Así también ustedes deben estar preparados

martes, 9 de septiembre de 2008

MIA ES LA VENGANZA




«MÍA ES LA VENGANZA»

La nota estaba firmada por Baruch Goldstein. La había escrito en la víspera de una horrible masacre que él mismo había organizado y en la que había participado. El mensaje era una oración, y decía:

«Si me toca morir, que Dios me libre. Sea mi muerte una expiación por todos los pecados y transgresiones que he cometido delante de ti. Y puedas tú darme un lugar en los cielos, y permitirme entrar en el oculto mundo de los justos.»

Baruch Goldstein, judío celoso de su fe, dirigió una masacre en Hebrón, Palestina. Llevó a cabo la matanza de treinta musulmanes que adoraban a Alá en una mezquita, muriendo él mismo en el atentado. El mundo se horrorizó con el hecho, pero para Baruch era una hazaña que Dios tendría que premiar.

Todo el mundo tiene derecho a su propia religión. Todo el mundo tiene derecho a adorar como mejor le parezca. Pero si la religión de alguien exige alguna acción que perjudique a otra persona o entidad, y si, sobre todo, exige quitarle la vida a cualquier ser humano, esa debe ser suficiente prueba de la falsedad de la tal religión.
El Dios Creador del cielo y de la tierra, Autor de todo el universo, no necesita que lo defendamos. No podemos ganarnos su favor ignorando sus leyes divinas ni mucho menos quebrantándolas.

Nadie habrá de salvarse, como lo pensaba Goldstein, por matar a treinta personas de otra religión. El martirio de cualquiera que es provocado por la acción de una masacre de esta índole no es, y nunca podrá ser, un acto expiatorio por el que Dios tiene la obligación de conceder la salvación eterna.

Las palabras de Jesucristo vienen al caso aquí: «Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan... . ¿Qué mérito tienen ustedes al amar a quienes los aman? Aun los pecadores lo hacen así. ¿Y qué mérito tienen ustedes al hacer bien a quienes les hacen bien? Aun los pecadores actúan así» (Lucas 6:27,28,32‑33).

El apóstol Pablo escribió: «No tomen venganza, hermanos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: “Mía es la venganza; yo pagaré”, dice el Señor» (Romanos 12:19).
La única muerte que es expiatoria es la muerte de Cristo. Y Él no murió para darle muerte a la humanidad; Él murió para darle vida. No busquemos la venganza sino el arrepentimiento. La petición más poderosa en todo idioma es: «Perdóname». Hagámosela tanto a Dios como a nuestros semejantes


**SOLO TENDRE TODO DE DIOS CUANDO EL TENGA TODO DE MI***
GEOVANI

EL OLOR DE LA MUERTE



EL OLOR DE LA MUERTE

Las puertas de la sala de emergencia se abrieron. Los enfermeros apresuraron la entrada de la camilla. Traían a Gloria Ramírez, de treinta y un años de edad, con fallo cardíaco. El médico de turno y cinco ayudantes la atendieron. Pero no bien abrieron una de sus venas para sacar sangre, vapores tóxicos invadieron el cuarto. La doctora Julie Gorchynski se demayó, y otras cinco enfermeras sufrieron graves intoxicaciones.

El hospital Central de Riverside, California, inició una investigación minuciosa del asunto y la conclusión a la que llegaron sobre los misteriosos vapores fue la siguiente: «Simplemente se trataba del olor de la muerte.»


No se conoce otro caso como este en los anales de la medicina. De la sangre de una mujer joven brotaron vapores sulfurosos y amoniacales con un olor tan horrible que los científicos de la Universidad de California no encontraron otra manera de describirlo más que con decir: «Se trataba del olor de la muerte.»
Interesante esa frase: «olor de la muerte». ¿Acaso no se encuentra el olor de la muerte también en otros lugares?

El olor de la muerte está en cada paquete de drogas que se pasan de contrabando. Porque la droga es la muerte de cuerpo, mente y conciencia.

El olor de la muerte está en cada casino y en cada sala de juego que abre sus puertas. Porque el juego de azar es la ruina moral y económica de millones.

El olor de la muerte está en cada expendio de licor que recibe a sus clientes con estantes llenos de botellas. Porque dentro de cada botella está el veneno alcohólico que destruye a individuos, familias y sociedades.

El olor de la muerte campea en cada matrimonio que descuida sus votos y comienza a emplear palabras como «separación» y «divorcio». Estas lanzan, entre esposo y esposa, el resentimiento, el odio, el despecho y la venganza, que destruyen la unión más importante de la raza humana: el matrimonio.

El olor de la muerte brota violento en cada aborto, porque se mata a un ser viviente en el vientre materno que hasta ese momento le ha dado la vida que tiene.
De cada actividad humana que se desarrolla sin el temor de Dios brota el olor de la muerte, porque todo lo que se hace ignorando las normas divinas, produce muerte. Sólo Jesucristo puede dar la vida que contrarresta la muerte. Sólo Cristo puede regenerar, salvar y reformar por completo al hombre y a la sociedad. Sólo Él es vida. Todo lo contrario a Él, es muerte.


**SOLO TENDRE TODO DE DIOS CUANDO EL TENGA TODO DE MI***